Muchas veces nos piden, para garantizar algún pago, que firmemos un pagaré.
Aquí van algunas recomendaciones que nos evitarán muchos dolores de cabeza:
COMPLETAR EL NOMBRE DEL ACREEDOR Y HACER REFERENCIA A LA DEUDA. De ese modo, nos aseguramos poder utilizar nuestras defensas contra el acreedor. Por ejemplo, oponer los recibos de pago que podamos tener. También nos permitirá demostrar que se trata de una relación de consumo, y de ese modo podremos valernos de la legislación protectoria. Y sobre todo, podremos evitar abusos en el reclamo.
COMPLETAR EL MONTO, LA FECHA DE CREACIÓN Y LA DE VENCIMIENTO: El valor tiene que ser el real al momento de la firma, y no incluir intereses, sino éstos se computarán nuevamente desde ese momento, capitalizándose. Además, la fecha de creación implica el momento desde el que comienza el término de prescripción. Y la fecha de pago nos garantiza que se respetará la financiación pactada y no querrán cobrarnos antes.
LLENAR LOS MONTOS CON NÚMEROS Y LETRAS sin dejar espacios.- En caso de diferencia entre letras y números, prevalecen las letras, porque son más difíciles de “dibujar”. Además, hay que “cerrar” los espacios que están antes y después del monto (sino 1 se puede convertir en 11 fácilmente).
AL FINALIZAR EL PRÉSTAMO, RECUPERAR EL PAGARÉ. Si rechazan tal petición o contestan con evasivas, reclamarlo vía carta documento.