La publicidad de los productos y servicios debe reflejar exactamente la realidad.
Si no te cumplen con lo que publicitaron, entonces la publicidad es engañosa.
¡Podés exigir que te den todo lo que promocionaron! ¡Tenés derecho a que el producto o servicio sea exactamente como lo publicitaron!.
Por eso, la ley considera que la publicidad es como una oferta, y si vos la aceptás podés exigir que se cumpla con todo lo que promocionaron.
Por ejemplo, si la propaganda dice que podés usar un servicio todo el año, podés exigir usarlo todo el año, aunque el contrato diga que se excluyen los feriados.