En todas las relaciones de consumo, la información es fundamental.

Sólo mediante ella podrás saber qué estás contratando.

Por eso, los que produzcan, importen, distribuyan o comercialicen cosas o presten servicios, deben suministrar a los consumidores o usuarios, en forma cierta y objetiva, información veraz, detallada, eficaz y suficiente sobre las características esenciales de los mismos.

La información debe ser adecuada para que el consumidor medio la comprenda, ya que de nada sirve que te entreguen libros enteros con datos que no podrías comprender.

También debe ser acorde con tus intereses. Vos necesitás saber si ese producto o servicio es lo que estás buscando.Y por supuesto, debe ser completa: te tienen que decir todo lo importante: cuánto cuesta, cómo se paga, si tiene riesgos, etc.

¡Vos podés exigir que se cumpla con ese deber de información!